Que no le digan…
Su sueño, hizo agua
Por Mario A. Medina
Un ejercicio de “imaginación
realista”.
En medio de la inmensidad del
mar, en su yate, a Ricardo Salinas Pliego lo asaltó una idea, un deseo, un
sueño: que la Banda Presidencial le
cruzara el pecho. ¡Sí, protesto!
Las olas golpeaban la proa del Lady
Moura que compró el agiotista de Elecktra al multimillonario petrolero
saudita Nasser al Rashid por 150 millones de dólares. Miraba cómo el sol se
metía en la inmensidad del azul del mar; se imaginó entonces con un gran poder;
con más poder económico y más poder político que el que Azteca TV, le ha dado.
Se veía como su amigo Donald
Trump, firmando una Orden Ejecutiva: “Ordeno la condonación de todos los
impuestos a mis empresas del Grupo Salinas y sólo deberé pagar lo justo que
propicien la libre empresa …”.
Una realidad sin imaginación:
El evasor de impuestos necesitaba
de un “salvavidas”, de alguien que lo asesorara para cumplir ese sueño. Fue
entonces que el 6 de diciembre de 2024, “Don Ricardo” dirigió un mensaje a
Jevier Nege, el periodista español ligado al ultraderechista Partido Vox de
España, creador de La Derecha Diario, crítico del presidente de su país,
Pedro Sánchez y amigo y confidente del argentino, Javier Milei.
Salinas Pliego le pidió: “¿Y si
nos ayuda en México contra estos zurdos criminales?
Negre de inmediato le respondió a
través de la misma red: “Será un placer @RicardoBSalinas México es un gran país
que merece salir de las garras del comunismo y de una presidenta que, lejos de
hermanar a nuestros países, los enfrentan con polémicas estériles de hace
siglos. Defendamos la libertad. Si miedo a nadie”. (Arturo Daem/ SimEmbargo).
Desde entonces la mano negra de
Negre se podía ver en las declaraciones del empresario, en sus dichos, en sus
expresiones, en sus gesticulaciones: “¡Zurdos de mierda”! Pero no sólo en el
equipo estaba el consejero español, se había sumado un argentino, Fernando
Cerimedo, socio de Negre, amigo también de Javier Milei, presidente de
Argentina.
No había sido un hecho casual que
ambos se hubieran convertido en los asesores del dueño de Grupo Salinas. Maestros
de la estrategia política, del marketing digital, expertos en distribuir
información falsa, golpeadora, sucia.
Con dicha estrategia y con la
intromisión del presidente de EU, Donald Trump, hicieron ganar al mismo Milei, a
Nasry Asfura (Honduras), a Daniel Noboa (Ecuador), a Abelardo de la Espriella
(Colombia), en Chile a José Antonio Kast, el ultraderechista, fanático de
Augusto Pinochet y en Bolivia a Rodrigo Paz, donde Cerimedo era el
“hombre tras el poder”.
En noviembre de 2024, la Policía
Federal de Brasil concluyó la investigación contra los acusados de organizar un
intento de golpe de Estado en enero de 2023, tras el triunfo de Lula. Concluyó
que había suficiente evidencia sobre la planificación para asesinar a Lula. El
acusado: Fernado Cerimedo, el mismo hombre “todo poderoso”, al que se le señala
de ser el autor intelectual del intento fallido del feminicidio de su pareja
boliviana. Es el mismo que estuvo detrás de campaña y marcha de la Generación Z
en México.
Estos hechos muestran en talante
de los asesores-amigos de Ricardo Salinas Pliego. Los mismos que no tuvieron
empacho en reconocer que tenían granjas de bots, de trols para golpear al
expresidente Andrés Manuel López Obrador y ahora a la presidentA Claudia
Sheinbaum.
Alejandro Espinosa Yáñez publicó
en días pasados en El Universal que un periodista argentino, Hugo Alconada Mon,
escribió: “En mayo de 2023, cuando Javier
Milei todavía no era presidente de Argentina y pocos apostaban que llegaría a la Casa Rosada, me senté frente
al consultor de comunicación y operador político Fernando
Cerimedo. Frente a un grabador, admitió que operaba
trolls para la campaña libertaria, que orquestaba campañas sucias y mucho más”. El mismo
método que aplicó en diferentes países de Latinoamérica; un tramposo en
propaganda sucia, negra.
L. Parrini analiza en “Los Zurdos
de Mierda: “librar la batalla cultural contra los zurdos de mierda es una
prioridad política del sistema neoliberal, la cultura ha llegado a ser el botín
principal del poder en un sistema educativo y cultural en el que cada vez hay
menos educación y más adoctrinamiento”.
Seguramente, la llamada “Perrita
de Trump” no sabe qué es eso de “ganar la batalla cultural”, un término que
acuñó la izquierda intelectual, pero que la derecha ha buscado apropiarse del
concepto, de la idea, y por eso tiene a sus opinadores, editorialistas, a sus intelectuales
orgánicos que están jugando un papel sustancial en particular entre los jóvenes
y ciertos sectores de la población a la que han hecho adicta a la telebasura, a
su narrativa mentirosa y así ganar también la “batalla cognitiva”.
No es de descartar que entre
ellos surgió la idea caricaturizada con IA, y que tiene el sello de la mafia Negre-Cerimedo-RSP:
“La casa de los mafiosos”, una caricatura chafa, soez, “de mala estética, de
mal humor político”, un nuevo episodio de guerra sucia” (Teresa Rodríguez de la
Vega) que busca al estilo Lili Téllez golpear la 4T, y desprestigiar a sus
funcionarios y legisladores.
Después de la detención en
Bolivia de Cerimedo y de toda la porquería que ha salido, sobre quiénes son y
de lo que son capaces, el argentino está viviendo algo que él sabía, le podría
pasar. Se deslindan de él, lo han abandonado, niegan conocerlo. Era una pieza
más, un remplazable, de la maquinaria de los dueños del poder, de Washington y
Tel Aviv.
Pobre “Tío Richy”, su amigo
Cerimedo lo engañó, lo embaucó. Los miles y miles de likes nunca fueron reales;
los miles de seguidores nunca existieron, las loas a su persona fueron sketches
de TV.
Pobre “Don Ricardo”, en la
soledad de la inmensidad de la mar, navega en aguas turbulentas y sus sueños se
hunden, hacen agua junto con el Lady Moura.
Que no le cuenten
Aunque no es nuevo, desde alguna
oficina del gobierno de EU ha habido presupuesto limpio, lavado o blanqueado
para comprar plumas. Ocurrió durante la guerra fría y aun antes. Siguió. Hoy
continúa, Brad Parscale, jefe de campaña para la reelección de Trump en 2020,
jefe de Cerimedo, es uno de los operadores de la red mediática para influir con
operaciones de comunicación y campañas en Latinoamérica en favor de la derecha
regional. ¿Cuántos aquí cobrarán en alguna oficina de una petrolera texana, en
la Agencia para el Desarrollo Internacional, de la CIA, tal vez de la DEA o en
la Casa Blanca?
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