BUSCAN EN EL RÍO QUERÉTARO

BACTERIAS RESISTENTES A ANTIBIÓTICOS

 ·  El trabajo está relacionado con estudios secuenciales que muestran que el drenaje puede actuar como un sensor comunitario sensible, abundó Julián Carrillo Reyes ante Rosa María Ramírez Zamora


El agua del río Querétaro, ubicado en la entidad mexicana del mismo nombre, es monitoreada por personas expertas del Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM, con el objetivo de localizar evidencia genética de bacterias resistentes a medicamentos, a fin de identificar posibles infecciones con potencial para afectar la salud de la población.

 

Julián Carrillo Reyes, investigador del II, unidad académica Juriquilla, explicó que se trata de una nueva etapa de la investigación que inició en 2001 para dar seguimiento a aguas residuales urbanas y evaluar, en tiempo real, riesgos epidemiológicos asociados a enfermedades infecciosas y a la resistencia antimicrobiana, como herramienta complementaria a los sistemas clínicos tradicionales.

 

Al participar en la Reunión Informativa Anual (RIA) del II 2026 -inaugurada por la directora del Instituto, Rosa María Ramírez Zamora- el ingeniero ambiental precisó que su trabajo está relacionado con estudios secuenciales que muestran que el drenaje puede actuar como un sensor comunitario sensible.


La primera prueba del monitoreo de 17 meses se realizó durante la pandemia por COVID-19 y se enfocó en buscar residuos de SARS-CoV-2 en dos plantas de tratamiento, lo cual permitió anticipar olas epidémicas de la enfermedad hasta con dos semanas de antelación.  

 

El doctor en Ciencias Aplicadas detalló que en 2023 y 2024, mediante técnicas metagenómicas (metaviroma) y RT-qPCR, detectó más de 20 virus humanos, incluyendo patógenos no reportados clínicamente como el de la viruela símica.

 

En el auditorio José Luis Sánchez Bribiesca, el investigador abundó que, en colaboración con instituciones de Brasil, evaluó la presencia de siete genes de resistencia antimicrobiana, entre ellos Hepatitis A, Hepatitis B, Monkeypox, Influenza A y Papilomavirus en cinco plantas de tratamiento de ese país y de México, revelando patrones de circulación consistentes con presiones antropogénicas.

 

Carrillo Reyes agregó que, si bien el monitoreo de agentes patógenos en aguas residuales está normado para determinar los promedios de su presencia, esto no ocurre en el caso de ríos. Por ello, el trabajo propuesto por el equipo de la UNAM permitirá demostrar su existencia y sentar las bases que lleven a crear una norma para su vigilancia.

 

Estamos efectuando muestreos mensuales en el río para ver qué sucede. Nos enfocamos en resistentes a antibióticos; efectuamos conteo de bacterias de patógenos y, posteriormente, se revisa cuáles tienen esa característica y, en términos sanitarios, son un riesgo inminente.

 

Adicionalmente, precisó, se revisa la presencia de aerosoles provenientes del agua, labor que se realiza en el laboratorio de ingeniería ambiental. Se correlaciona con la presencia de antibióticos en busca de contaminantes emergentes y cómo se vinculan con bacterias resistentes a antibióticos y otros patógenos.

 


A su vez, Rosa María Ramírez dijo que el encuentro permite explorar colaboraciones entre los miembros de la comunidad, al igual que los desarrollos que pueden ser transferidos a la industria y al gobierno.

 

El objetivo es conocer los avances y contribuciones de productos creados en las áreas y unidades. Cada presentación muestra dedicación, rigor científico y el compromiso del Instituto para contribuir al bienestar y al progreso tecnológico de México en temas de ingeniería.

Comentarios

Entradas populares de este blog